Categoría: política
22 Marzo 2007
El 11 de Marzo de 2004 unos vagones saltaron por los aires.
Ofrecer una cifra exacta de los muertos sería dar verosimilitud a este
artículo, pero la verosimilitud, como dijo una vez una persona más inteligente
que yo, es enemiga de la verdad. La cifra esta en boca de todo el mundo, pero
me parece que es macabro repetir unos cuantos números cuando hablamos de
muertos. Cada vida tiene un valor incalculable y reducir la existencia de una
persona a una lista de defunción me parece inaceptable.
Quizá, no obstante, hay una persona a la que considero necesario
mencionar. Es una persona cuya historia se reduce a unos pocos meses de
gestación. Estoy hablando de un bebé que falleció en aquel atroz atentado.
Todavía no había podido vivir lo suficiente como para saber el mundo que le
esperaba allí afuera… Aquí, entre nosotros, que nos consideramos los vivos.
Pero entre toda aquella oscuridad de roja sangre, atento a
los ecos del corazón de una madre que nunca llegó a alumbrar, fue testigo del sonido
de la traición, del precio del poder, del chantaje, de la crueldad y la
avaricia de aquellos que dicen gobernar democráticamente. Pagando como tarifa
de acceso al poder el precio de miles de recuerdos, sonrisas, bromas, viajes,
trabajos… y, en definitiva, varios
cientos de vidas que intentan ignoran como el espectro de una culpa que a todos
nos visita cuando nos encontramos solos en la oscuridad.
¿Merecía ese niño nacer en un país así? Un país donde se
explotó el miedo, un país donde la unión está por debajo de los intereses
partidistas, un país, que en definitiva, es indigno de recordar a personas que
muriendo nos recordaron el precio de la democracia siendo transformados en arma
arrojadiza. Ese niño, allí donde se encuentre, agradecería el no haber vivido,
sabiendo que su voz jamás hubiese sido escuchada… El poder del individuo que
unido a otros conforman la masa. Una masa de gente que reivindica sin ser
atendida. Un grupo de personas que luchan por vivir sin miedo pero cuyos
gobernadores están aterrorizados. ¿Tuvo que ver ETA en los atentados?
¿Qué importa eso ahora?
Sea como fuere el PSOE pagó por subir al poder, pues las
elecciones estaban perdidas. La victoria del terror supuso la subida de José
Luís Rodríguez Zapatero, el cual mata una y otra vez a aquellas personas,
desangrándolas al borde de las vías del tren con sus entrañas desparramadas…
gritando y gimiendo. Todo el partido se cubrió las manos de sangre, por la
actuación de unos pocos, y jamás conseguirá limpiarse el rastro de una culpa que
sigue acarreando un día tras otro que continúa pactando con el miedo y poniendo
precio a nuestra libertad.
servido por akino
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9 Marzo 2007
Recordar el pasado y los errores cometidos por otros para
encubrir, intentar excusar o hacer olvidar los presentes es algo que refleja la inmadurez política a la que estamos sometidos en este país ¿Qué pasa, que cada vez que hagamos algo vamos a mirar al pasado para ver si otros hicieron las cosas peor?
Es la manera más nefasta de crecer que puedo imaginar, y no lleva a nada, salvo a un infantilismo que se presenta como una triste realidad. Lo que otros hicieron mal no justifica nada y suele ser una táctica de uso recurrido en la gente que carece de argumentos para defender la actuación reciente. Muy triste.
El caso de De Juana no tiene ningún precedente que siga los
mismos parámetros que este acontecimiento ha tenido. La ley establece que si un preso entra en huelga de hambre el estado tiene la obligación de una vez inconsciente el preso, debido al total debilitamiento de sus fuerzas, alimentarlo hasta que vuelva a recobrar el sentido.

La cosa es que el sistema legal ya nos debe importar poco, y lo crucial de este caso es la evidencia de que ETA tiene a un gobierno -cuya única preocupación son los votos*, no el bien común- cogido por las pelotas o similares, y en resumidas cuentas son los que dirigen el país.
Hace tiempo que el PSOE legalizó el matar como reivindicación política. Enhorabuena. Y el otro día el presidente dijo “no es la 1ª vez que un gobierno cede al chantaje de ETA” y lamentablemente no será laúltima. Es hora de ir pensando en la desobediencia ciudadana contra de un gobierno que se ha declarado a si mismo inconstitucional. Por el bien de TODOS.
* Izquierda vasca- casi en resumidas cuentas, ETA- presiona al gobierno, PSOE no puede gobernar en País Vasco sin izquierda vasca- minoría por otra parte- ergo libera a De Juana. ¿Qué ocurrirá después?
servido por akino
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2 Marzo 2007
Mañana las cárceles españolas entraran en un coma de 100
días. Los presos no saldrán de sus celdas y especialmente los asesinos. Se
quedaran tumbados en sus camas y tomando lo justo para sobrevivir, o incluso
más-sin decirlo- se declararan en huelga de hambre ¿Qué hará el gobierno?
Mañana ETA reivindicará la anexión de Navarra. Y el gobierno
cederá la comunidad foral a un grupo terrorista. Además, un hombre en el
parlamento pegará un tiro a Zapatero y cuando le encarcelen dirá pertenecer a
la banda terrorista, se unirá a la huelga de hambre, y saldrá ileso.
Es verdad que la muerte de Zapatero, aunque beneficiosa para
el estado de derecho y de salud mental español, es improbable, al menos a manos
de unos terroristas a los que da todo. Pero no es menos absurdo que soltar a un
asesino en serie cuyas victimas le traen alegrías y recuerdos de grandeza.
Los llantos que han llenado los rostros de 25 parejas- que
se conozcan- son una mera muestra del egoismo que sufren los españoles enemigos
de la democracia, o eso dice zapatero.
La gente saldrá a la calle y quemará coches, pintara las
paredes, y después llegará a casa para cenar. La muerte se ha convertido en un
delito leve. En este país no hay cadena perpetua, y la gente sabe que una
muerte no es más que un proceso burocrático de una centena de días de duración.
Luego pueden regresar a casa y dormir felices, brindando a la salud del miedo y
la necesidad de gobernar, el egoismo de un partido que destroza todos los
cimientos morales, legales y civiles de una sociedad con tal de seguir
gobernando. Ahora una victoria en las elecciones sería impensable, pero dentro
de tres meses la opinión pública se habrá concienciado de que lo que hoy ha
ocurrido fue un buen acto. Todo por obra gracia de la propaganda, el más valioso
tesoro de la izquierda.
¿Y todo para qué? Para que una panda de gordos políticos se
llene los bolsillos mientras se ríen de sus propios electores. Es una situación
tan absurda como inaceptable.
Gracias De Juana, por mostrar el camino de la salvación. Has
marcado el precedente del todo vale y ahora nada escapa de la vulgar sensación
de impotencia de mis manos. Todos queremos y no podemos. La gente que hoy
quiere mañana habrá olvidado. La gente que mañana olvida pasado vota. Y
aquellos que se ríen seguirán ganando hasta que la gente despierte del sueño de
la ineptitud, la incultura, y la estupidez. La masa es tan manipulable que este
país se ha convertido en la dictadura de aquellos que poseen el poder de las
palabras. Un poder que nos deja atónitos a aquellos que pensamos. ¿Pero quién
piensa hoy?
Akino
servido por akino
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20 Febrero 2007
Indigestión democrática o la dictadura de la mayoría
Ula ula. El otro negro respondió algo mucho más severo.
neriquito, fura te lonutireo. Otro negro intervino. kula na. kula na. Sonaba tajante, explícito. Los tres negros deliberaban entre ellos mientras, a un lado, apartados, dos blancos hablaban en bajo.
El negro tajante pareció encararse con el que había hablado
primero. El segundo en tomar la palabra, el severo, se acercó más al tajante y esperó, asintiendo con la cabeza a todo aquello que decía. Algo grave se cocía, desde luego. Por la expresión de los blancos marginados, nada bueno, y por su enfado, se olía que la mayoría no iba a tener en cuenta nada de aquello que tuvieran que decir.*
La vida puede ser muy cruel. Esa fue la lección aprendida
por los blancos que, sin poder hacer nada, vieron como eran atados y los dejaban reposando en un rincón a la espera de que una hoguera pequeña creciera lo suficiente. ¿Lo suficiente para qué? se podrán preguntar. Los gritos que sonaron fuera de aquella cueva tomaron una consistencia de proporciones desproporcionadas, como si a alguien le estuviesen quemando vivo. El fuego ya había alcanzado una altura y volumen que sobrepasaba lo suficiente. Después de los primeros prolongados gritos, a los que siguieron un calmado pero angustioso silencio, se escucharon otros. al rato, los tres negros salían solos de la gruta. Estaban satisfechos consigo mismos. Al parecer, el hecho de ser mayoría simple de un porcentaje de cinco personas les consolaba el alma cuando la conciencia intentaba recordarles la atrocidad que habían cometido. En eso consistía la democracia ¿no?
* estaba claro, eran una minoría, y lo que es peor, una
minoría en la oposición.
servido por akino
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