Actitud del hombre libre
Abrázame y no me dejes marchar. Hasta que la marea suba y no
me pueda alejar. Hasta que el despedirme sea imposible, hasta que el adiós se
olvide...
¿Que importa aquello por lo que luchamos? Que importa si
éramos buenos o malos, si fuimos bien vistos o no... Si peleamos por una nueva
generación que descubra los valores que nuestros padres intentaron que
aprendiésemos.
No hay amanecer para un hombre derrotado, sino largas noches
sin fin
No hay esperanza para un hombre que se esclaviza a si
mismo... no hay cura para un hombre que deja de amar y creer en aquello que una
vez lo movió. Cuando dejas la teoría la practica se ahoga... cuando dejas de
pensar, mueres… cuando mueres, la vida deja de ser vida para convertirse en
agonía...
Que mal ha dejado el tras de si... y cuando volvemos la
vista hacia atrás descubrimos que no fueron los políticos los que cambiaron
algo... fueron aquellos que con sus obras dieron testimonio de un amor
superior. De la entrega, del sacrifico, de la muerte en vida, de su muerte para
vivir sólo para los demás. Y es paradójico que aquellos que se negaron y no
quisieron hacerse felices resultaron los únicos hombres que de verdad
sonrieron.
Dime que es el amor, dime que es la vida, dime que es la
muerte... dímelo todo al oído, para que pueda hacerlo mió, dímelo en susurros,
para que preste mayor atención, dímelo
como amigo, que si de verdad lo eres te convertirás en el crítico más feroz.
Que pasaría si.... que ocurriría si... que dejaría de ser
si...
¿Y eso de verdad importa?
No. lo único que importa es vivir. Lo único que importa es
creer. Lo único que de verdad importa es querer.
No dejes que el amor a ti mismo obstruya tu felicidad. No
dejes que el pensamiento te pare. Si de verdad quieres sentir deja de hacerlo.
Deja de quererlo. No seas como el humo que desaparece. Se como el aroma que
permanece. Obra con obras. No construyas pensamientos ni pienses en construir.
No intentes intentar. Hazlo.
