Empezando a escribir pienso que de no ser por mi maravillosa
inconstancia, tú, mi amigo escrito, no existirías. Te doy vida de la nada,
simplemente tecleando mientras escucho música en un idioma llamado portugués y
la luna empieza a brillar más y más contrastando con la creciente oscuridad. El
sol hace tiempo que se fue. Algún día alguien me lo agradecerá. ¿O no?

Bueno, creo que he dejado bastante bien el listón, pero el
don natural para la escritura creía que sería un as y resulto ser un caballo ¿o
un rey? Está claro que no soy un genio de la escritura, de las palabras en
definitiva. Pero ¿se puede ser genio sin practicar?

Soy más bruto que diamante y cuando me preguntan “Qué tal
va” respondo que menos que más. Hay que empezar ha cambiar si pretendo alcanzar
algo, pero he visto demasiada suerte como para pensar que el trabajo es
fundamental para triunfar o todos los que trabajan triunfan. Se hace necesario
un cambio, pero como siempre decirlo es fácil y hacerlo no. El maravilloso
mundo de la teoría. Es como el amor. No es lo mismo escribir sobre el amor que
amar, y siempre que amé en teoría debería haber amado ella también (aunque sólo
hubiera sido una vez, sólo una)

Una ciudad costera más. Tantas. El mar es muy grande y los
hombres muchos. Las ciudades aparecen y desaparecen, pero el mar siempre está
allí. Es algo inmortal. Cada vez que caminamos sobre el agua que acaricia la
orilla, lamiéndola al son de olas que surgen de la nada, no hacemos sino estar
en contacto con la eternidad que el tiempo nos niega. O nuestra misma condición
humana. El tiempo no deja de ser una invención nuestra para saber aquello de lo
que ya no disponemos. Nos limitamos a nosotros mismos. Supongo que eso es el
orden. O quizá confundo la velocidad con el tocino, quién sabe.

Empiezan a sonar las motos. Es de noche y la ciudad
despierta. No soy el primero que dice esto ni seré el último, pero repito que
la noche siempre aparecerá cuando el sol se ponga, otros nos sucederán. Está
idea no es nueva tampoco. En el arte lo llamarían algo clásico. No pasa de
moda. Está en la condición humana hacerse estas preguntas. Es absurdo, o lo
sería si no tuviésemos la oportunidad de alcanzar algo inmortal ¿no? O al menos
algo parecido se estudia en filosofía.

El humano inmortal… es una idea absurda. Qué vale una mujer
con arrugas, o un viejo que ya no trabaja. Yo no lo digo, es la sociedad. Manos
arriba. Y menudo atraco. Nos dicen lo maravillosos que somos los jóvenes, pero
al mismo tiempo nos venden condones y esterilizan o abortan. Hablan de la libertad,
ese bien tan preciado y sagrado, y con la misma nos manipulan cada vez que
encendemos el televisor. La gente tiene ideas tan disparatadamente normales… Lo
llaman sensibilización. Es el sustitutivo de “pérdida de valores heredados de
una generación a otra” o dejémoslo en pérdida de valores ¿se pueden aprender en
otro sitio que no sea la familia? Supongo que sí, pero no es lo más ideal. Y es
que está visto que por mucho dinero que se invierta en publicidad el mundo no
sale de ser duro. Según muchos, es una mierda. Yo me rió mucho con eso. Yo, y
todos los que se den cuenta de esto. Lo triste es que incluso la panda de
iluminados que son pleniconscientes del trato vejatorio- rutinario por otra
parte- que reciben los seres humanos día tras día, son también influenciados por la sociedad. Hay
tantas cosas dentro de nosotros que no son nuestras que podríamos suicidarnos
sin haber muerto varías veces. Además, ¿qué se puede hacer? Por qué nosotros ya
estábamos previstos. Cualquiera que levantase la voz será tachado de friki,
raro, facha, o cualquier otro insulto que siga la moda del momento. Es
maravilloso saber que aunque sea para mal, todo está controlado. En fin.